Ley de Siembra y Cosecha
José Luis Blanco
Enero · 4 de enero de 2026
La vida misma no es suerte, es el resultado de una ley inquebrantable del Reino: lo que siembras, cosechas. Esta enseñanza te desafía a dejar de culpar a Dios por tu situación actual y a tomar responsabilidad absoluta sobre las semillas que estás plantando hoy.
- El Principio: Esta ley es infalible y no se negocia. Tu matrimonio actual y tu prosperidad presente son simplemente la cosecha de lo que sembraste ayer. Si siembras escasamente, segarás escasamente; si siembras justicia, tendrás un galardón firme y estable.
- La Condición: La ley de la siembra se une con la ley de la abundancia solo cuando se elimina la idolatría. Según Isaías 30, para que tu pan sea suculento y abundante, primero debes echar fuera tus ídolos como "trapo asqueroso".
- Por qué verla: Aprenderás el secreto del descanso en la siembra. Según Marcos 4, tu trabajo es sembrar y dormir (confiar); la semilla crece "sin que sepas cómo" porque la fidelidad de Dios garantiza el crecimiento.