Primicias
Lupita Blanco
Enero · 2 de enero de 2026
¿Eres dueño o administrador de lo que tienes? Esta enseñanza nos lleva a la raíz de nuestra relación con los recursos: donde está tu tesoro, allí está tu corazón. Entregar las primicias no es una pérdida, es un acto de buena administración espiritual que reconoce la soberanía de Dios sobre todo lo creado.
- El Principio: Dios es el Dueño absoluto (Salmos 24:1), nosotros somos simples administradores (1 Corintios 4:1-2). La fidelidad no se mide por cuánto tienes, sino por cómo administras lo que se te confió.
- La Ley: Toda primicia es una semilla de fe que activa promesas. Basado en Génesis 8:22, se establece que mientras la tierra permanezca, la siembra y la cosecha no cesarán. Es un ciclo eterno de fidelidad divina y responsabilidad humana.
- Por qué verla: Entenderás que dar no es "pagar" a Dios, sino sembrar en tu propio futuro. Lo que siembras con obediencia produce fruto conforme a Su promesa; Dios no puede ser burlado, y tu cosecha será proporcional a tu siembra.