Dios Admirable (Parte 2): Asombro y Formación.
Lupita de Blanco
Febrero · 8 de febrero de 2026
- Tema: Revelación vs. Emoción, Identidad de Hijos y Obediencia Silenciosa
Esta enseñanza hace una distinción crucial: el asombro bíblico no es una emoción pasajera ("¡qué bonito!"), es una revelación que te deja sobrecogido y cambia tu manera de pensar (Thaumazo). Cuando Dios se revela verdaderamente, el hombre no aplaude, se rinde.
El Efecto del Asombro: Se contrastan las reacciones de Moisés y Isaías. Ante la zarza, Moisés mostró reverencia; ante el trono, Isaías reconoció su pecado. El verdadero encuentro con el Dios Admirable rompe la normalidad espiritual y nos lleva al arrepentimiento, no a la euforia vacía.
Hijos Formados, no solo Perdonados: Dios no busca admiradores (fans), busca hijos semejantes a Él. La salvación te da identidad, pero el asombro te lleva a la transformación. El objetivo final, según Romanos 8:29, es que seamos hechos conformes a la imagen de Su Hijo.
La Obediencia Silenciosa: El hijo que ha visto al Padre no necesita reconocimiento. Su obediencia es profunda y no busca aplausos. El asombro cambia tu pregunta fundamental: ya no dices "¿qué quiero yo?", sino "¿qué glorifica a Dios?".
Por qué verla: Es esencial para madurar. Te sacará del cristianismo superficial basado en "sentir a Dios" y te llevará al cristianismo profundo basado en reflejar a Dios.